Existe preocupación por las reservas de agua que disminuyen y se contaminan

A excepción de los cochabambinos, los ciudadanos encuestados en veinte municipios del eje central por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) declaran estar bastante satisfechos con la provisión del servicio de agua. Sin embargo, varios responsables municipales admiten estar preocupados por la contaminación subterránea que amenaza la calidad y potabilidad, así como por el nivel de las reservas, que pone en duda la provisión de agua a largo plazo, y el control del recurso hídrico por parte de comunidades poco proclives a compartirlo con las poblaciones vecinas.

Ilustración: Abel Bellido.

Ilustración: Abel Bellido.Según los datos del censo nacional, entre los años 1992 y 2012, la cobertura del servicio de agua potable por cañería en las áreas metropolitanas de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz creció del 75% al 88% de las viviendas, un logro cercano al porcentaje (92%) registrado para la población urbana de América Latina en 2012 (fuente: ONU-Habitat, 2012). El acceso al agua por cañería es prácticamente universal en los alrededores de la capital oriental (96%), mientras que es del 91% en la región de La Paz / El Alto - salvo en Achocalla donde es notablemente más bajo. En la ciudad de Cochabamba, la cobertura por red es del 65%, en tanto que los carros repartidores atienden al 28% de los hogares.

Según los datos del censo nacional, entre los años 1992 y 2012, la cobertura del servicio de agua potable por cañería en las áreas metropolitanas de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz creció del 75% al 88% de las viviendas, un logro cercano al porcentaje (92%) registrado para la población urbana de América Latina en 2012 (fuente: ONU-Habitat, 2012). El acceso al agua por cañería es prácticamente universal en los alrededores de la capital oriental (96%), mientras que es del 91% en la región de La Paz / El Alto - salvo en Achocalla donde es notablemente más bajo. En la ciudad de Cochabamba, la cobertura por red es del 65%, en tanto que los carros repartidores atienden al 28% de los hogares.

Descontento

Los niveles de satisfacción con el servicio de provisión de agua son muy inferiores al promedio (69%) en la ciudad de Cochabamba (35%) y los municipios paceños de Achocalla (24%), Palca (37%) y Mecapaca (41%). El director de Planeamiento Municipal de Cochabamba, Andrés Loza, explica que en esta urbe, “la problemática del agua es compleja”, debido a un “rápido crecimiento de las áreas urbanas” que pone a prueba la “capacidad institucional de dar respuesta”. En este contexto, las “organizaciones vecinales han ido implementando sistemas alternativos a partir de la construcción de tanques y de redes pequeñas de distribución de agua potable, que en algunos casos se están articulando progresivamente a la red de SEMAPA (…);después tenemos el resto de la población que compra agua de dudosa calidad de carros cisterna”.

 

En uno de los tres municipios paceños que se distinguen por su sentimiento crítico hacia la calidad del servicio de suministro de agua, el alcalde de Achocalla, Félix Mamani Alba, indica que su gobierno trabaja en un plan para extender el acceso a través de piletas públicas, puesto que varios sectores siguen careciendo de este elemento. “Habría que hacer nuevas políticas, nuevas gestiones para que toda la población tenga agua”, dice. Por su parte, el alcalde de Palca, René Aruquipa Ramos, indica que “todas las comunidades tienen agua para beber por pila, pero no es potable todavía”. En Mecapaca, el director de Radio Galaxy, Mauricio Cusi Laura, describe: “tenemos deficiencia en agua, porque la cooperativa que presta el servicio casi no tiene alcance (geográfico)”.

El control

Varias autoridades y técnicos municipales lamentan contar con un control muy relativo sobre el recurso hídrico. Por ejemplo, el alcalde Humberto Sánchez, en Sacaba, dice: “como Alcaldía, no tenemos reserva de agua propia; cada comunidad se apodera de sus ojos de agua y de sus lagunas de almacenamiento”. Es un tema recurrente.

Contaminación

Otro tema de preocupación se debe a la contaminación de las napas freáticas, dice el oficial mayor técnico de Colcapirhua, Marco Salguero: “Aproximadamente 40 o 50 de las 64 Organizaciones Territoriales de Base (OTB) de nuestro municipio están confrontadas a un problema de contaminación del agua; si no se dispone de un buen alcantarillado o no se hace un buen tratamiento, las aguas subterráneas se van contaminando y por eso hay resultados (de laboratorio) que demuestran que nuestras aguas son malas, que contienen algún metal o heces fecales. (…) Estamos tratando de paliar este problema comprando filtros para cada OTB”.

En Warnes, dice el asesor de la Secretaría Municipal de Planificación y Coordinación, Ronny  Aguilera, la contaminación del agua se debe a “los plaguicidas que se usan para fumigar los campos agrícolas (…), también tenemos escurrimiento, escorias metalúrgicas y residuos sólidos que generan contaminación acuífera en la zona de nuestro botadero”.

En Quillacollo, dice la concejala Carla Lorena Pinto, “el agua de los pozos está contaminada. No estamos ofreciendo salud a nuestros ciudadanos, aunque creo que es una de las más grandes responsabilidades que tiene el gobierno municipal”.

Agua para mañana

Hace pocos años, una cadena televisiva internacional causó conmoción con un reportaje, afirmando que a causa del acelerado derretimiento de los nevados de la Cordillera, la ciudad de La Paz veía peligrar su provisión de agua. Omar Rocha, presidente del Concejo Municipal de La Paz, afirma que gracias a la construcción de represas “podemos vivir, no digo que tranquilos, pero sin mayor preocupación durante los próximos cincuenta años, aunque el tema del agua es siempre delicado y necesita de mucha previsión”.

En Warnes, un municipio cruceño que cuenta con un servicio por red de alcance casi universal y con una tasa de satisfacción del 89% con la provisión de agua, “están bajando los niveles de las reservas subterráneas”, dice Osvaldo Fernández, asesor de la Secretaría Municipal de Planificación y Coordinación, aunque “no se ha hecho el estudio para establecer por cuánto tiempo más vamos a tener agua potable para consumo humano”.

En muchos municipios, no es tanto el agua potable lo que atormenta a las autoridades, sino el agua servida. En otra entrega, hablaremos de los problemas ligados al alcantarillado y a las plantas de tratamiento del agua.

La Encuesta Metropolitana de Desarrollo Urbano (EMDH) fue realizada a finales del año pasado y principios de este año en 6.752 hogares (incluyendo a 27.592 personas) en los veinte municipios metropolitanos de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz por CIES Internacional, por encargo del Informe sobre Desarrollo Humano (IDH) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) –esta encuesta es representativa a nivel local.