Reciclaje de la basura en Canadá

En la Bolivia metropolitana –recuerda una encuesta del Informe sobre Desarrollo Humano del Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo–, más de ocho de cada diez hogares destinan sus desechos domésticos a ser enterrados en un botadero, sin mayor provecho. En muchos casos, en particular en los municipios rurales, las viviendas eliminan sus residuos sólidos mediante prácticas altamente contaminantes, como los vertederos o la quema a cielo abierto.
Existen otras alternativas. Mencionaremos el caso de Canadá, donde todas las residencias tienen un primer basurero para disponer de los residuos orgánicos (por ejemplo, los alimentos que sobran de la mesa), y otro, para los deshechos no orgánicos (papel, vidrio, hierro, plástico).

Foto: Jacques Duhaime

Estos desechos domésticos serán vaciados afuera, en unos recipientes de plástico previstos para este caso y que son propiedad de cada familia. Son de dos colores distintos, según se utilicen para recoger los desechos orgánicos o los no orgánicos.

Todas las fotos: Jacques Duhaime

 

 

 

 

 

 

 

 

Los camiones basureros del municipio recorren las calles para recoger un día los residuos orgánicos, y otro día los desechos no orgánicos (que se pueden reciclar).

 

Adicionalmente, cada vez más residencias canadienses cuentan con una compostera, en la cual las familias pueden disponer de sus desechos orgánicos. Después de un tiempo, estos desechos se mezclarán con la tierra y servirán para abonar el jardín.

Finalmente, los municipios han previsto un centro de acopio en su periferia, , en el cual los ciudadanos pueden botar sus desechos según sus características: madera, material electrónico, viejos televisores, asfalto, cemento, hierro, pinturas, pesticidas, y otros. Desde allí, estos desechos serán destruidos o recuperados, según el caso.