Un país exitoso e innovador pero vulnerable

El retrato de Bolivia en el Informe mundial sobre Desarrollo Humano

El Informe mundial sobre Desarrollo Humano (IDH) 2014 titulado Sostener el progreso humano: reducir vulnerabilidades y construir resiliencia, presenta a Bolivia como un país exitoso que registra la mayor reducción de pobreza en la región (32% entre 2000 y 2012), pero también vulnerable, ya que el 16% de su población salió de la pobreza sin lograr consolidarse en el estrato medio. Así, a lo largo de sus casi doscientas cincuenta páginas, el último informe publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se refiere varias veces a los impresionantes pero frágiles avances de Bolivia.

Ilustración: Alejandro Salazar

La Administradora del PNUD, Helen Clark, indica que “si las personas siguen corriendo el riesgo de recaer en la pobreza debido a factores estructurales y vulnerabilidades persistentes, el progreso del desarrollo continuará siendo precario. La erradicación de la pobreza no es solo cuestión de llegar a un punto cero (de pobreza), sino también de permanecer allí”.

 

País exitoso e innovador

“En Bolivia, Brasil y Camboya, el crecimiento del consumo para el 40 por ciento más pobre ha sido más rápido que para la población en su conjunto”, escriben los investigadores del PNUD. Este dato ayuda a entender por qué, en el IDH mundial, Bolivia –conjuntamente con Uruguay–, encabeza la lista de los países con mayor reducción de la desigualdad, gracias a un índice de Gini que se redujo en un 3.5% entre 2008 y 2012.

Ilustración: Alejandro SalazarEste resultado positivo en el campo de la igualdad económica también encuentra su corolario en el ámbito de la “participación de las personas vulnerables en el proceso político; un caso ilustrativo fue la transición democrática pacífica que tuvo lugar en Bolivia y que llevó al poder a la mayoría indígena del país después de una larga historia de exclusión”. En otra sección del informe, dedicada a la prevención y recuperación ante conflictos, los autores indican que “países tan diversos como Bolivia, Kenia, Nepal, Perú, Kirguistán, Timor-Leste y Togo han invertido en medidas para desarrollar la confianza, colaborar y promover el diálogo mediante intermediarios creíbles e infraestructuras de paz. Gracias a estas medidas se han obtenido resultados positivos, como elecciones pacíficas, menos conflictos relacionados con la tierra y los recursos naturales, y reducción de las tensiones entre grupos”.

En el capítulo del libro dedicado a las políticas sociales, el PNUD destaca lo siguiente: “Las fuentes de financiación innovadoras pueden aprovecharse para financiar la prestación universal. Por ejemplo, Bolivia introdujo las pensiones de jubilación universales en 1997 y las financió parcialmente mediante recursos procedentes de la privatización de empresas públicas. En 2007, la edad requerida para percibir esta pensión se redujo de 65 a 60 años y los impuestos procedentes de la venta de hidrocarburos se convirtieron en la principal fuente de financiación”.

 

País vulnerable

En 1990, en el primer informe mundial sobre Desarrollo Humano publicado por el PNUD, Bolivia figuraba dentro de la categoría de desarrollo humano bajo. A la fecha, 16 países de este grupo, incluyendo Bolivia, lograron ascender a la calidad de desarrollo humano medio. Esto constituye una evolución positiva pero todavía frágil, aún más considerando las numerosas “vulnerabilidades estructurales” presentes en el país y caracterizadas en el informe, incluyendo la ausencia de una salida soberana al mar: “Los pobres, la mujeres, las minorías (étnicas, lingüísticas, religiosas, migrantes o sexuales), los pueblos indígenas, las personas que viven en zonas rurales o remotas, o con una discapacidad, y los países sin litoral o con recursos naturales limitados tienden a enfrentarse a mayores obstáculos, a veces de naturaleza jurídica, a la hora de crear capacidades, tomar decisiones y reclamar sus derechos de apoyo y protección en caso de acontecimientos adversos”.

 

Finalmente, en un último pasaje del libro, los investigadores resaltan lo siguiente: “Otro factor importante (de pobreza multidimensional en los hogares, además del hecho de ser encabezados por una mujer o de contar con una persona de más de 60 años) es la presencia de niños pequeños. En Bolivia, por ejemplo, la proporción global de la población que se encuentra en una situación de pobreza multidimensional se eleva al 12%, pero en los hogares con al menos un niño menor de 5 años alcanza el 34%”.

 

En definitiva, este Informe muestra a Bolivia como el país con mayor reducción de pobreza en la región; sin embargo, este estrato en ascenso también ha venido a engrosar la población vulnerable y corre el peligro de caer o retornar al estado de pobreza, a menos que se aborden de manera sistemática políticas específicas y normas sociales para seguir avanzando hasta lograr un desarrollo humano equitativo y sostenible.